La televisión está incluida en el conjunto de los medios audiovisuales. Estos se refieren a los medios que integran sonidos y imágenes en movimiento, empleados para la comunicación de masas (a una audiencia amplia) desde su fuente. Considerados desde sus funciones sociales, estos medios toman parte en procesos de comunicación social, en la medida que la información que trasmiten busca causar efectos en la audiencia y, por ello, requieren continuamente una medición de ese efecto. Esta característica de los medios audiovisuales convoca a distintos grupos sociales (empresas, organizaciones, entidades estatales, etc.) para que propongan contenidos o directrices editoriales sobre los contenidos emitidos.
La televisión educativa supone la utilización de un sistema de transmisión y recepción de imágenes y sonidos sincrónicos a distancia así como su reproducción y visualización para la acción formativa, poniendo a disposición instrumentos de análisis, estrategias de pensamiento y fuentes de información diversas que le permiten establecer escalas de valores y significados. Es el contexto en el que se inscribe lo que le da sentido y significación educativa, no el medio.
Fuente: La televisión educativa y su aplicación en el aula.

